Venezolanos buscan más sobrevivientes entre las ruinas dejadas por los sismos

La cifra de muertos suma al menos 1,700, pero más de 50,000 personas han sido reportadas desaparecidas

Un niño duerme en la calle ante casas dañadas por los sismos en Catia La Mar, Venezuela, el domingo 28 de junio de 2026. (AP Foto/Pedro Mattey)

Un niño duerme en la calle ante casas dañadas por los sismos en Catia La Mar, Venezuela, el domingo 28 de junio de 2026. (AP Foto/Pedro Mattey) Crédito: AP

Mientras el tiempo para encontrar sobrevivientes se agota rápidamente, los venezolanos hurgaban con urgencia el lunes entre las ruinas de edificios derrumbados por los poderosos terremotos consecutivos de la semana pasada, y la atención se centraba en la crisis humanitaria del país que podría persistir durante años.

Las organizaciones de ayuda dicen que las primeras 72 horas después de un desastre natural son el periodo más crucial para los rescates, aunque la supervivencia puede prolongarse si las personas tienen acceso a comida y agua. Cinco días después de los sismos gemelos, había grandes interrogantes sobre si el atribulado gobierno podrá coordinar las tareas necesarias para atender a miles de personas que se han quedado sin hogar.

En tanto, una réplica de magnitud 4.6 sacudió la zona del desastre en el estado norteño de La Guaira.

La cifra de muertos superaba las 1,700 personas, según el gobierno.

El gobierno venezolano promueve sus esfuerzos

Enfrentando críticas de que las autoridades han hecho muy poco y con mucha lentitud, funcionarios del gobierno promovieron agresivamente sus labores de recuperación y rescate. Policías y militares repartieron el lunes latas de atún y galletas saladas a personas desplazadas en La Guaira.

En un discurso, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional venezolana y hermano de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, dijo que la electricidad había sido restablecida en el 90% del estado de La Guaira. Indicó que las autoridades se apresuraban a evaluar edificios dañados que aún representaban un peligro y que habían instalado 15 campamentos temporales para personas desplazadas.

Muchos reportes noticiosos venezolanos han evitado preguntas políticamente delicadas relacionadas con el terremoto, como el colapso generalizado de edificios, y se han ceñido en cambio a historias más seguras sobre rescates heroicos. Delcy Rodríguez, quien llegó al poder en enero después de que el ejército estadounidense capturara al expresidente Nicolás Maduro, compartió el lunes imágenes de trabajadores de emergencia sacando a un hombre de entre las ruinas entre aplausos tras una búsqueda de 43 horas.

“Cada vida salvada es una victoria de la esperanza”, escribió en X.

Pero esos destellos de luz son raros en el epicentro del sismo, donde las familias mantienen vigilia en los sitios de búsqueda.

“Hay que tener fuerza, sin comer, sin dormir”, dijo Ana Rada, mientras observaba a trabajadores de protección civil buscar a su hermano. “Hasta que no vea el cuerpo, tengo fe”.

Réplica sacude a los rescatistas

Tras lo que el gobierno dijo que fueron más de 600 réplicas desde los sismos del miércoles, el temblor moderado del lunes se registró unos 27 kilómetros (17 millas) al norte de Caraballeda, en la costa caribeña de Venezuela, y tuvo una magnitud de 4.6, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.

Jorge Rodríguez indicó que no había reportes de daños, pero la réplica hizo que residentes de la capital, Caracas, salieran a las calles.

“Aquí estamos otra vez en la calle. No sé cuándo vamos a tener un momento de verdadera tranquilidad”, manifestó Concepción Hernández, de 51 años, quien evacuó su edificio de apartamentos en el municipio de Chacao en Caracas.

Dudas sobre la ayuda de EEUU

Decenas de países han ofrecido asistencia. Pero el desastre ha elevado las expectativas sobre el gobierno de Estados Unidos, considerando que tomó el control de la industria petrolera venezolana a principios de este año.

En una rueda de prensa, un alto funcionario del Departamento de Estado apuntó que 300 socorristas enviados desde Estados Unidos están trabajando sobre el terreno y que dos docenas de aviones militares de transporte C-17 llegan cada día con suministros. El apoyo financiero de Estados Unidos ahora supera los 300 millones de dólares.

El ejército estadounidense también está ayudando con algunas reparaciones en el puerto de La Guaira para permitir la llegada de más suministros por mar y a gestionar el tráfico aéreo después de que los sismos destruyeran parte de la torre de control del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar en Caracas, reveló el funcionario, que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a hablar públicamente.

Sin embargo, parecía poco probable que el gobierno de Donald Trump otorgara protecciones humanitarias temporales a los venezolanos como lo han hecho gobiernos estadounidenses anteriores con personas de países golpeados por desastres que ya están en Estados Unidos. Esa medida se tomó después de los terremotos de 2010 en Haití y de 2001 en El Salvador.

Los venezolanos han sido un blanco importante de la ofensiva migratoria del gobierno de Trump. Más de 100 venezolanos deportados recientemente de Estados Unidos estaban retenidos en un hotel del país cuando ocurrió el sismo, y muchos ahora están desaparecidos, según sobrevivientes.

Entre los rescatistas: un minero deportado por EEUU

Entre los rescatistas que excavaban entre los escombros el lunes estaba el minero Jean Sosa, de 31 años, quien dijo que fue deportado de Estados Unidos en enero por no presentarse a una audiencia migratoria y regresó a Caracas el mes pasado, tras una odisea que comenzó esposado en una cárcel para migrantes en Arizona.

Había construido una nueva vida en la ciudad de Nueva York durante los últimos cuatro años, trabajando en un puesto de tacos cerca de Penn Station, antes de que funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional lo detuvieran, según relató. Finalmente lo trasladaron entre cárceles para migrantes en diversas partes de Estados Unidos antes de dejarlo a él y a otros deportados en el sur de México sin su pasaporte, sin teléfono y sin su billetera. Luego pagó su regreso a Venezuela.

Desde que llegó el miércoles a La Guaira, Sosa ha ayudado a sacar a personas de entre los escombros con su viejo pico de minero ante la ausencia de equipos nacionales de rescate.

La magnitud total de los daños seguía sin estar clara

Expertos tienen dificultades para evaluar el alcance de los daños, pero en general coinciden en que las cifras del gobierno probablemente están muy por debajo de la cifra real.

Muchos venezolanos son escépticos de los pronunciamientos oficiales, particularmente desde que el gobierno de Maduro se adjudicó la victoria en las elecciones presidenciales de 2024 pese a un conteo de votos que mostraba que había perdido ante el movimiento opositor liderado por María Corina Machado.

La ahora exiliada líder opositora ha criticado la respuesta del gobierno al terremoto y el lunes lo acusó de cerrar temporalmente el espacio aéreo para impedir su regreso al país. No ofreció pruebas.

Jorge Rodríguez dijo que hasta el lunes un total de 15,866 personas habían sido afectadas. Las Naciones Unidas, en tanto, han dicho que hasta 6.8 millones de los casi 30 millones de habitantes de Venezuela podrían verse afectados, lo que podría significar ser desplazados o perder acceso a servicios esenciales como electricidad y agua. La Cruz Roja Venezolana indicó que esperaba atender las necesidades de al menos 300,000 personas durante los próximos dos años.

Mientras Rodríguez dijo que el número de edificios dañados o colapsados había llegado a 855, una evaluación preliminar de la NASA estimó que esa cifra era de 58,870 edificios. La evaluación se basó en imágenes de radar de los satélites Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea, que pueden detectar cambios en la infraestructura.

Las actualizaciones de las cifras del gobierno se dan en breves anuncios televisados en los que los periodistas no tienen oportunidad de hacer preguntas ni solicitar más detalles. En otro obstáculo para la cobertura, el sindicato de prensa venezolano dijo el lunes que el Ministerio de Comunicación estaba bloqueando el acceso a La Guaira para algunos reporteros extranjeros durante 48 horas.

Dijo que el ministerio citó la necesidad de “disminuir los ruidos durante las labores de rescate”. El sindicato instó al gobierno a levantar la restricción: “Con el paso de las horas, la situación sanitaria puede agravarse, y el país necesita información verificada y oportuna”.

Debido al caos y al mal servicio de telefonía celular, muchos venezolanos han recurrido a bases de datos digitales no gubernamentales para reportar a sus seres queridos como desaparecidos. Más de 50,000 personas fueron reportadas como desaparecidas en una de esas bases de datos, aunque no está claro cuántas han sido encontradas.

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