Residentes reaccionan ante tiroteo en Back of the Yards

Vecinos hispanos de Back of the Yards comparten sus inquietudes con La Raza ante el más reciente incidente de violencia en ese barrio.
Residentes reaccionan ante tiroteo en Back of the Yards
Gente camina en la intersección de la 47 y la Ashland, en Back of the Yards, en Chicago.
Foto: Carolina Cruz / Especial para La Raza

Chicago.- Varios vecinos hispanos de Back of the Yards dijeron sentirse impotentes ante el último acto de violencia pandilleril en su barrio y toman todas las precauciones del caso para proteger a sus hijos y a sus familias.

La noche del jueves, 13 personas resultaron heridas, incluyendo un niño de tres años, después de que se disparara una ráfaga de balas desde un auto en movimiento, en los alrededores del parque Cornell Square, cerca de las calles 51 y Ashland.

Encarnación Mora, quien vende raspados y elotes afuera del parque, dijo a La Raza: “Ellos [gangueros] nomás pasan y se van; pero ven a alguien que lo confunden y a lo mejor ni ganguero es y le disparan; eso sí lo he visto yo, pero no puedo hacer nada”.

Mora, quien se encontraba en su casa a pocas calles del parque cuando fue el tiroteo, asegura que se escuchó una ráfaga cuando dispararon. Agregó que durante el día hay familias y niños jugando en dicho lugar.

Hoy era palpable la presencia policíaca. Más de cuatro patrullas de la policía recorrían los alrededores del sitio. Sin embargo, Mora afirmó que a veces pasan hasta dos días sin que vean un policía.

Miriam Sáenz ha vivido con sus hijos en este barrio por más de 12 años. Aunque no escuchó los tiros, sí oyó las ambulancias y las patrullas anoche.

“Yo estaba viendo las noticias, después me fui a limpiar mi cuarto y mi nena se desesperó”, comentó Sáenz, puertorriqueña.

“Me dijo ‘mom, mom, asómate por la ventana’”, contó la mujer de 43 años. “Me dijo ‘llama a Elmo’, que es mi hijo Luis. Rápido lo llamamos, le dijimos ‘parece que algo malo pasó o mataron a alguien’, y entonces rápido el vino [a la casa]”.

Sáenz dijo que siempre está pendiente de dónde están su hija de 13 años y su hijo de 18 debido a la violencia en el vecindario y que prefiere tenerlos dentro de la casa.

Justamente ayer Sáenz estuvo con sus hijos en el parque Cornell Square hasta las 8pm. y para protegerlos les tiene dicho que a más tardar a las 10pm deben estar en la casa.

“Siempre damos vueltas y veníamos al ‘swimming pool’ [del parque]pero siempre están asaltando, siempre están brincando o están disparando, so yo me voy pal’ norte”, añadió, mientras vigilaba a los tres perritos que tenía con ella.

María Barrón, mexicana, quien estaba sentada en una banca del parque esta mañana, opinó que “da pesar y da miedo”.

“Yo como quiera me vine a dar una vueltita a ver qué verdad, pero siempre con temorcillo de ver las cosas que pasan”, dijo Barrón, de 61 años.

Barrón afirmó que comparado con otros incidentes violentos que han sucedido en el barrio este verano “este es el más grande que ha habido”.

Hasta el momento no se han reportado fallecidos debido al tiroteo ni se ha detenido a ninguna persona.