Visita de Jeff Sessions a Long Island incentiva el odio antiinmigrante

En medio de protestas en Central Islip, el fiscal general de Estados Unidos truena contra las "ciudades santuario"
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Visita de Jeff Sessions a Long Island incentiva el odio antiinmigrante
Fotos de manifestantes en Long Island por la visita de Jeff Sessions.

NUEVA YORK – Cientos de vecinos de Long Island se congregaron frente la Corte Federal de Central Islip este viernes en la mañana para protestar contra la visita del fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions. Los presentes eran mayormente hispanos y agarraban afiches de mariposas que decían “respeto”, pero tanto afroamericanos como blancos se unieron a apoyar a los inmigrantes.

El Fiscal General visitó el vecindario semanas después que cuatro jóvenes fueron encontrados violentamente asesinados en un parque para hablar sobre la pandilla MS-13 o Mara Salvatrucha, que por una décadas ha estado aterrorizando el área.

La pandilla, que  se originó en Los Ángeles en la década de los 80 por jóvenes salvadoreños que escapaban la guerra civil, se ha esparcido por Estados Unidos y América Central. En Long Island, el grupo es presuntamente responsable del asesinato de 11 jóvenes en el año pasado.

En su visita, Sessions dijo que las organizaciones criminales transnacionales “representan una de las amenazas más graves para la seguridad del público americano”.

El antes senador de Indiana, declaró la guerra contra la pandilla e indicó que hay que asegurar la frontera y restaurar un sistema de inmigración legal para arreglar el problema.

Además aprovechó el momento para condenar a las jurisdicciones “santuario” por “hacer nuestro país menos seguro”.

La visita de Sessions fue “enteramente un acto político”, según describió Walter Barrientos, organizador de Se Hace Camino Nueva York, ya que las comunidades blancas en Long Island tiene un historial de ser antiinmigrante y es “un lugar fértil para seguir promoviendo el odio”.

“Él no tiene ningún interés en resolver y proteger las víctimas que en su mayoría son familias inmigrantes”, expresó Barriento quien destacó que muchas de las familias de la víctimas son indocumentados o no ciudadanos. “En vez de ayudarlos a ellos, está promoviendo políticas que los hace más vulnerable”, argumentó.