“Trump está arruinando la vida sexual de mi amigo mexicano, ¿qué puedo hacer?”

¡Ask a Mexican!, la irreverente columna que contesta dudas sobre los mexicanos
“Trump está arruinando la vida sexual de mi amigo mexicano, ¿qué puedo hacer?”
La columna nació como broma en 2004 en el OC Weekly en California

“QUERIDO MEXICANO: un hombre mexicano recientemente rompió conmigo. Teníamos un sexo increíble pero la relación era algo distante. La razón por la que me dejó fue su estatus migratorio”.

No se asusten, no hemos iniciado una sección de consultas sentimentales en BBC Mundo.

Es el comienzo de una de las miles y miles de dudas que han llegado al buzón de Gustavo Arellano, autor de la políticamente incorrecta columna semanal ¡Ask a Mexican! (“¡Pregúntele a un mexicano!”).

La columna nació como una broma en 2004 en el OC Weekly , una publicación del condado de Orange en el sur de California, y se convirtió en una de las secciones más populares.

A Arellano le han dicho de todo, que incita a la discriminación ya desde el propio nombre de la columna o que fomenta los estereotipos sobre los mexicanos, pero él defiende por encima de todo el derecho a la sátira.

“Reír es lo que nos hace humanos” , dice.

De la historia al sexo pasando por la comida

Las preguntas que le llegan a Arellano tocan todos los campos: comida, sexo, inmigración, política, historia, idiomas, gramática, deportes…

La gente me pregunta sobre todísimo lo que pueda pensar uno sobre los mexicanos y eso me divierte, me da risa que la gente esté tan obsesionada con los mexicanos como para enviar estas preguntas”, le dice el escritor a BBC Mundo.

Arellano, californiano de raíces mexicanas, no tiene ningún pudor en responder a todas las preguntas, por íntimas que resulten.

Volvamos a la carta con la que abrimos esta nota.

La mujer, desolada, le cuenta a Arellano cómo se siente ante la ruptura amorosa.

“Sólo han pasado unos días desde que me dejó, pero me está costando encontrar paz interior. Mis amigos dicen cosas como ‘estás mejor sin él’ y ‘las cosas pasan por una razón’. Le extraño, extraño el sexo excelente (aventurero, oral, casi llegamos a lo anal), y sobre todo, extraño la idea de él.

Políticamente es liberal, ayuda a su familia aquí y en México, es una buena persona, ayuda a los demás, es muy orgánico. Se me olvidó mencionar que tiene un precioso cabello largo y está como un tren, es sólido como un jugador de fútbol , me derretí cuando le toqué. Por favor, ayúdame a lidiar con esto.

Firma: Ya no más La Chica”.

A lo que Arellano responde:

“Querida Ya no más La Chica: ¡Vaya! Uno se da cuenta de cómo Donald Trump está destruyendo vidas cuando los mexicanos ya no pueden ni tener sexo con gabachas sin la amenaza de la deportación en sus mentes (una idea rápida, chicos: imagínense el físico del presidente para aguantar un poco más).

Parece que ustedes tenían una relación estupenda más allá del sexo y él está obviamente preocupado por su futuro así como el de sus amigos y familiares indocumentados, así que no te lo tomes como algo personal.

Estate ahí para él, incluso si no está disponible físicamente. Protesta cada vez que las redadas inevitables de la migra inflijan terror en los barrios de tu ciudad. Bombardea a tus congresistas y senadores para que se opongan al muro de la vergüenza de Trump. Dona a organizaciones sin ánimo de lucro diseñadas para ayudar a personas como tu hombre. Recuerda: la parte más importante de su cuerpo que debes cubrir ahora es su espalda .

Impacto de la era Trump

Arellano no tiene reparos en terminar varias de sus columnas, las que tienen que ver con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con algún insulto hacia el inquilino de la Casa Blanca.

Pero, para su sorpresa, el ambiente actualmente enrarecido por los comentarios de Trump hacia los mexicanos no ha tenido influencia en el tono de las consultas que recibe.

“La cosa rara es que antes las preguntas eran más racistas, ¡mucho más racistas!, ya no me llegan tantas preguntas racistas. Pienso que los racistas han aprendido que no deben pelear conmigo porque yo voy a ganar, tengo la última palabra, sé más que ellos y sé también cómo humillarlos “, sostiene.

“A la gente no le gusta eso, no les importa si peleas con ellos físicamente, si les gritas, si les dices racistas… pero al minuto que tratas de humillarles, eso no les gusta para nada”.

Consejos culinarios

Una de las pasiones de Gustavo Arellano, además de la escritura, es la cocina. Por eso disfruta cuando le llegan preguntas relacionadas con la comida, como la siguiente.

“QUERIDO MEXICANO: ¡A ver, la crema agria! Crecí en una familia mexicana y mi mamá nunca usó crema agria en la comida que cocinaba. Ahora, cuando viene a visitarme, la llevo a restaurantes mexicanos en la zona de Dallas.

Casi siempre que pide un entrante, me pregunta por qué le ponen crema agria como acompañante. ¿Me lo parece a mí o es una cosa de los “gabachos” (estadounidenses, extranjeros) que tienen que tener crema agria en su comida Tex-Mex? ¿Soy un anticuado?

Firma: Siempre amaré a Tony Romo” .

Respuesta de Arellano:

“Querido Pocha: Tu mamá quizá no use crema agria pero sí, tu postura es algo anticuada, seguro que usa crema fresca, crema salada o incluso jocoque si es de Jalisco. Esas son las versiones mexicanas de la crema agria.

Cuando los mexicanos vinieron a Estados Unidos a principios del siglo XX y empezaron a cocinar comida mexicana, sustituyeron la crema con la crema agria porque no tenían crema: te las arreglas con lo que tienes.

Yo no tengo un problema con esto pero los verdaderos mexicanos como tú sí porque ustedes no comprenden que el mestizaje es una calle de dos vías que hace que nuestra cultura prospere. Hombre, deben estar enojados con los mexicanos en EE.UU. por aprender inglés en lugar de quedarse monolingües con el español, ¡suerte con eso!” .

¿La pregunta más tonta?

Arellano no esconde el hecho de que escribe su columna con la intención de enojar o provocar a la gente.

“El propósito es deconstruir ideas equivocadas sobre los mexicanos con una sátira esclarecedora e irritante pero siempre divertida”, explica.

“Esto es Orange County, California, un condado muy famoso por ser conservador, por ser la casa de muchos locos, es un lugar muy feo y hay un sentido muy antimexicano.

“Yo nací aquí y como reportero para el OC Weekly siempre he estado escribiendo sobre esos temas, peleándome con racistas y todo eso.

“Al principio no me gustó la idea de hacer esta columna, no porque pensara que era grosera sino porque creía que a nadie le iba a gustar, ¡que a nadie le iba a importar! Mi jefe insistió y yo le dije que lo podíamos hacer una vez como una columna de broma.

“Pensé ‘¿cuál es la pregunta más tonta que alguien me puede hacer sobre los mexicanos?’ y recordé una que mi editor siempre me hacía: ‘¿por qué los mexicanos le dicen a los estadounidenses gringos?’ , a lo que yo contesté que hoy en día solamente los gringos se dicen a sí mismos gringos y que nosotros los mexicanos les decimos a los gringos ‘gabachos’ .

“Lo publicamos y ¡el pueblo se emocionó demasiado! A una gente le gustó, otra gente se enojó mucho, pero la cosa importante es que la gente empezó a escribirme.

“Al fin de la columna escribí: ‘¿ Tiene una pregunta picante sobre los mexicanos? ¡Pregúntele al mexicano!’ y la gente empezó inmediatamente a mandarme preguntas sobre mexicanos.

“Mi jefe dijo que teníamos que hacer la columna hasta que la gente se cansara de preguntar… ¡pues ese día nunca ha llegado!”.

¿Y tú qué le preguntarías?