Las peluqueras que rehusaron afeitarle la cabeza a una adolescente que sufre de depresión

Miles respondieron a la reacción de las dos estilistas que ahora son famosas en las redes
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Las peluqueras que rehusaron afeitarle la cabeza a una adolescente que sufre de depresión
La tarea demoró cerca de diez horas

Una particular historia de dos estilistas en Iowa le está dando la vuelta al mundo.

Los rituales de belleza no son lo primero que viene a la mente al pensar en la salud mental. Pero cuando una estilista contó su historia sobre una cliente adolescente con depresión, miles respondieron.

Kayley Olsson, una estudiante estadounidense de peluquería de 20 años, en Waterloo, Iowa, publicó en Facebook la historia de una niña que entró a su salón con el pelo enmarañado y enredado.

“Hoy tuve una de mis experiencias más duras, entró una chica de 16 años que lidiaba con una depresión severa por varios años”, Kayley escribió en su página, en un mensaje compartido más de 55,000 veces.

La adolescente le explicó a la peluquera que se “sentía tan mal y despreciable que ni siquiera podía cepillarse el pelo, sólo se levantaba a usar el baño” .

La joven tenía programada una fotografía para la escuela y le solicitó al salón que le cortara todo el pelo porque no podía lidiar con el dolor de sacarse todos los nudos y enredos.

Pero Kayley y su colega Mariah Wenger, que estudian terapia de la belleza, rehusaron cortarle la larga cabellera a la adolescente.

“Cortarle el pelo estaba fuera de discusión para mí”, dijo.

“Me di cuenta inmediatamente de que teníamos que conservar tanto pelo como pudiéramos “, explicó Olsson a la BBC.

“Afeitarle la cabeza era el último recurso y algo que ninguna de nosotras quería hacer”, añadió Wenger.

Las dos le desenredaron el pelo y lo peinaron durante 10 horas, a lo largo de dos días.

“Nos tocó darle mucho aliento, reasegurarla y conversarle para que no pensara en el dolor que implica sacarle el enredo y darle un impulso a su autoestima y confianza”, continuó Wenger.

“Fui capaz de entender de cerca sus problemas de salud mental y la lucha diaria que acarrean debido a mis propias dificultades con depresión posparto y ansiedad “, dijo la peluquera, que tiene dos hijos.

“Entendí lo que es sentirse despreciada, una chica nunca debería sentirse así”.

“Sabía que tenía que ayudarle, de la misma manera en que otra gente me ayudó. Todas merecemos sentirnos bellas”, expresó Olsson.

Después de desenredarle el pelo hasta los hombros, las estilistas se lo cortaron y se lo estilizaron.

“¡Digamos simplemente que ambas lloramos de la alegría!”

“Sus últimas palabras fueron: ‘Voy a sonreír para mis fotos escolares hoy, me han hecho sentir dueña de mí misma otra vez” , comentó Olsson.

La publicación en Facebook ha recibido casi 60,000 comentarios (hasta este momento) incluyendo los de mujeres escribiendo sobre sus propias experiencias con su salud mental.

“Eso me sucedió a mí. Sufro de bipolaridad y tuve un episodio en el que no me peinaba ni me cuidaba. R ecuerda, niña hermosa, que no estás sola “, escribió Sarah-Lee en Facebook.

“Trabajo en la salud mental y muy bien hecho. Veo esto a diario, es triste pero es verdad”, dijo Renay St Amand.

“Yo he estado en esa situación y no puedo decirte lo reconfortante e importante que es que una peluquera sea amable y comprensiva. No fui juzgada y mi pelo volvió a ser hermoso”, escribió Claire McDonald.

Otra mujer escribió: “He luchado contra mi depresión y pensamientos suicidas. Es difícil hasta levantarse de la cama pero trato de luchar contra todo lo negativo. Además, eres bella y tienes valor, te lo prometo”.

“Me alegra que haya gente que entienda lo que es la enfermedad mental… Así que, un gran agradecimiento a ustedes por entregarse de corazón a esta señorita”, dijo Angelbear Read.

Otras personas describieron cómo la belleza y el cuidado cosmético puede ser importante para la gente que atraviesa depresiones.

“Ustedes son espectaculares al reconocer esto como un asunto mental y también por devolverle la dignidad y arreglarle sus problemas de pelo”, escribió Patricia Barron-Gondeiro.