Trump, conciliatorio, hace un llamado para “sanar las heridas que nos dividen”

El presidente acudió a la 99 convención anual de la conservadora “American Legion”
Trump, conciliatorio, hace un llamado para “sanar las heridas que nos dividen”
El presidente Trump estuvo más conciliatorio que en Arizona (imagen).

WASHINGTON.- Rodeado de veteranos de guerra, el presidente Donald Trump  hizo un llamado este miércoles a la “sanación” y unidad nacional para “conquistar retos”, pocas horas después de un combativo discurso en Arizona que causó alarma y rechazo incluso entre estrategas y legisladores del Partido Republicano.

“Es hora de sanar las heridas que nos dividen, y buscar una nueva unidad con base a valores comunes… no hay división demasiado profunda que no podamos sanar, no hay enemigo demasiado fuerte que no podamos vencer”,  afirmó Trump ante la 99 convención anual de la conservadora “American Legion”, que aglutina a veteranos de guerra estadounidenses.

Con una mención oblicua de las divisiones raciales en el país, Trump afirmó que en EEUU “no nos define el color de la piel, las cifras de nuestro pago salarial, o el partido político”, y reiteró en varias ocasiones que “somos un pueblo, con un hogar y una bandera”.

Un día antes de su primera visita presidencial en Reno, la “American Legion”, que incluye a veteranos que lucharon contra los nazis en Europa durante la Segunda Guerra Mundial,  aprobó una resolución de condena a los grupos que promueven el odio racial y las divisiones religiosas o por clases sociales.

Por otra parte, el mandatario reiteró que, en el marco de su doctrina político-militar, el objetivo de EEUU ya no es “construir democracias” sino liderar una coalición de naciones para eliminar a grupos extremistas, combatir el terrorismo, y promover la “estabilidad, prosperidad y paz”.

Pero el Trump que se presentó ante el Centro de Convenciones Reno-Sparks fue más pausado, mesurado y conciliatorio, en contraste con el combativo de anoche en Phoenix (Arizona), en el que atacó a la prensa, a sus críticos, e incluso a líderes republicanos del Congreso.

Así, Trump ofreció un discurso con claros matices patrióticos y sin mención alguna a las recientes controversias que lo han perseguido desde la sangrienta violencia en Charlottesville (Virginia) el pasado 12 de agosto, tras enfrentamientos entre grupos supremacistas y grupos antirracismo.

La violencia se cobró la vida de Heather Heyer, quien murió arrollada por un supremacista.

Las reacciones iniciales de Trump, en las que primero condenó la violencia pero un día después culpó a “ambos lados” y afirmó que había “gente muy fina” entre ambos bandos, incluso entre los grupos supremacistas que organizaron la protesta para “unir a la derecha”.

Sus declaraciones, incluyendo en su cuarto intento ayer en Phoenix, generaron la repulsa de grupos cívicos y líderes de ambos partidos en el Congreso, lo que ha puesto a la Casa Blanca a la defensiva y simultáneamente tratando de controlar los daños.

Una nueva encuesta de la Universidad Quinnipiac reveló que el 60% de los estadounidenses desaprueba de su respuesta al incidente en Charlottesville, y el 62% cree que el mandatario está haciendo más por dividir al país, en vez de unirlo.

Tras su discurso de poco más de 20 minutos, que pronunció con la ayuda de un TelePrompter, Trump promulgó una “histórica” ley que facilita el proceso de apelaciones para reclamos por discapacidades en el Departamento de Asuntos para Veteranos (VA, en inglés).

Según la Casa Blanca, el “Acta para Mejorar y Modernizar las Apelaciones de Veteranos”, apoyada por la “American Legion”, podría ayudar a unos 470,000 veteranos de guerra que aguardan una decisión sobre la apelación de sus reclamos de beneficios.

Afuera del centro de convenciones, centenares de manifestantes protestaron contra la visita de Trump, pero sin el caos de las protestas “anti-Trump” anoche en Phoenix, en el que la policía dispersó a los manifestantes con balas de goma y bombas lacrimógenas.