George Weah: Cómo se convirtió en presidente el único futbolista africano en ganar un Balón de Oro

La Comisión Electoral Nacional de Liberia declaró a Weah ganador de los comicios presidenciales celebrados el martes
George Weah: Cómo se convirtió en presidente el único futbolista africano en ganar un Balón de Oro
George Weah, de 51 años, dirige el Congreso por el Cambio Democrático. AFP/Getty Images

George Weah ha vivido una vida en tres actos.

Pasó su infancia en los barrios pobres de Monrovia, la capital de Liberia, saltó a los campos de fútbol más famosos de Europa y ahora está listo para tomar el poder como presidente de su país.

La Comisión Electoral Nacional de Liberia declaró a Weah ganador de los comicios presidenciales celebrados el martes, con el 98,1 % de las actas escrutadas.

El exfubolista consiguió el 61,5% de los votos, según los datos oficiales.

Weah derrotó a Joseph Boakai, que obtuvo solo el 38,5% de los votos.

Boakai fue vicepresidente durante el gobierno de Ellen Johnson Sirleaf, la primera mujer elegida democráticamente como presidenta en África y ganadora del premio Nobel de la Paz en 2011.

Sirleaf ganó las elecciones de 2005 y 2011, y ahora que llegó al fin de su segundo periodo, debe entregarle el poder a alguien más, según establece la ley de Liberia. En este caso su sucesor será Weah.

¿Qué pasó para que el hombre conocido como “King George” por sus seguidores llegue a ocupar el puesto más alto de Liberia?

Infancia

Toma menos de media hora conducir entre Clara Town, el barrio marginal donde creció Weah, y la sede del gobierno.

Sin embargo, uno se encuentra con mundos opuestos.

Weah fue enviado a Clara Town, una zona construida en un pantano y plagada de enfermedades y hacinamiento, para vivir con su abuela.

Los padres del nuevo presidente vivían en el sudeste del condado de Grand Kru, una de las zonas menos desarrolladas de Liberia.

Sus orígenes humildes es una de las cosas que lo convierten en un héroe para sus seguidores.

“Weah es un hijo de la tierra, es una estrella, pero tiene al país en el corazón”, dijo Oliver Myers, un desempleado de 39 años de las inmediaciones de Monrovia, a la agencia de noticias Reuters en 2017.

Fueron el talento y la determinación de Weah los que le dieron la ruta para salir de Clara Town.

Cuando era adolescente, comenzó a jugar a fútbol en la liga en Liberia y abandonó la escuela en su último año para concentrarse en el deporte.

Estrella del fútbol

La vida de Weah cambió para siempre cuando, con 21 años, Arsene Wenger lo vio jugando para un equipo en Camerún.

El gerente lo llevó a Europa, para jugar en el AS Mónaco. Después, pasó por el París Saint Germain, AC Milan, Chelsea, Manchester City y Olympique Marseille.


5 datos de George Weah

  • Nació el 1 de octubre de 1966
  • Se hizo famoso jugando para el Mónaco, durante cinco temporadas, desde 1987
  • Es el primer y único africano que ganó el Balón de Oro
  • Se retiró del fútbol en 2002
  • Postuló para presidente de su país por primera vez en 2005

El liberiano ganó el título de Jugador del Año de la FIFA y el Balón de Oro en 1995.

Pero nunca olvidó su país de origen, para entonces enredado en una guerra civil que dejó alrededor de 250,000 muertos.

Él mismo pagó en diversas ocasiones los gastos para que la selección de fútbol de Liberia viajara a jugar en el extranjero.

Futbolista… y músico

Pero no todo fue fútbol. Weah también mostró una faceta artística.

Una vez se unió a otros músicos africanos para producir una canción contra las guerras en África.

En 2014 volvió a la música, cuando él y un popular artista de Ghana produjeron una canción para crear conciencia sobre el ébola.

Los gestos que tuvo con su país todavía se recuerdan hoy.

“El cariño que George tiene por Liberia es increíble”, dijo su excompañero de equipo Thomas Kojo el pasado mes de octubre a la agencia Reuters.

“Se aseguró de que la selección de fútbol siempre intentara enorgullecer al país”.

Weah entró en el mundo de la filantropía, convirtiéndose en embajador de Unicef, y del cabildeo político antes de colgar los botines.

El expresidente Charles Taylor, que renunció en 2003, comenzó a sospechar que Weah quería su puesto cuando el futbolista se negó a quitarse las gafas de sol en su presencia, visto como una grave falta de respeto en el país.

Taylor tenía razón.

Weah creó la formación el Congreso para el Cambio Democrático (CDC) antes de las elecciones de 2005 y postuló como candidato presidencial.

La carrera a la presidencia

Frente a Ellen Johnson Sirleaf, educada en Harvard, la falta de un título de escuela secundaria, junto con su inexperiencia política, convirtieron a Weah en un blanco fácil para las críticas.

Calificación versus popularidad” fue el titular de la portada de un periódico de Liberia en la víspera de las elecciones de 2005.

En esa ocasión, ganó la calificación y los liberianos eligieron a Sirleaf.

Pero Weah, descrito por Jonathan Paye-Layleh de la BBC en Liberia como un hombre temperamental, que solo concede entrevistas cuando quiere expresar una opinión, todavía estaba decidido a ser elegido líder algún día.

En 2007, reveló que había terminado la escuela secundaria. Cuatro años más tarde, se graduó en Administración de Negocios de la Universidad DeVry de Florida, Estados Unidos.

Ese mismo año, 2011, postuló para la vicepresidencia, sin éxito.

La victoria finalmente llegó en 2014, cuando fue elegido senador de la provincia occidental de Montserrado, que incluye a la capital, Monrovia.

Poco después, anunciaría que volvería a presentarse a la presidencia.

Desde entonces, el padre de tres hijos ha tratado de inspirar a la sociedad con charlas de empoderamiento económico, destacando sus orígenes y rechazando las afirmaciones de sus oponentes de que, a los 51 años, era demasiado inexperto en política para liderar.

“Cuando me embarqué en mi viaje como jugador profesional de fútbol, ​​escuchaba la misma negatividad”, dijo a una multitud en Monrovia en agosto, según la plataforma digital de noticias AllAfrica.com.

“Muchos críticos dijeron que no lo lograría. Muchos sugirieron que sería un fracaso, pero no los escuché, señaló.

“Seguí insistiendo y desafiando todas las probabilidades hasta que tuve éxito y me consagré como una de las leyendas del fútbol más grandes del mundo. Hoy, aquellos que dijeron que iba a ser un fracaso ahora me están llamando ‘”jefe””, afirmó.

Con sus ambiciones políticas cumplidas, ahora sus críticos tendrán que acostumbrarse a llamarle “señor presidente”.


El último partido de Weah

Jonathan Paye-Layleh, BBC

Durante una breve conversación que tuve con él en 2004 en Monrovia, me di cuenta de que el último gol que George Weah quería marcar era llegar a la presidencia de su país.

Seguía siendo embajador de buena voluntad de Unicef ​​y estaba alentando a los excombatientes a abandonar el camino de la guerra e ir a la escuela.

Fui parte de un equipo de prensa que acompañó a Weah y una delegación de Unicef ​​a la región central de Liberia para hablar con excombatientes.

De regreso en Monrovia, a Weah le tocó dar una conferencia de prensa en la oficina de Unicef. Mientras hablaba, se le veía como un político, más que como un futbolista.

Cuando terminó la conferencia, me invitó a una habitación.

“Señor Paye-Layleh”, dijo, “es hora de que nosotros, los jóvenes de este país, pensemos en dirigirlo“.

Weah no llegó a decir que tenía esa ambición, pero por el tono se podía intuía.

Así que no me sorprendió cuando un año después estaba en la carrera al poder.


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