5 mitos y verdades del Síndrome de Tourette

Tics y movimientos involuntarios son característicos de este síndrome
5 mitos y verdades del Síndrome de Tourette
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El síndrome de Tourette es un trastorno neurológico que se caracteriza por el surgimiento de tics constantes, vocalizaciones involuntarias, repentinas y rápidas. Estos tics están presentes a lo largo de toda la vida, y no tienen cura.

Según la Tourette Asociation of America, este es un padecimiento que es muy estigmatizado a causa del desconocimiento. Es por eso que aquí aclararemos algunas dudas sobre sus mitos y verdades.

1. Dicen palabras soeces de forma involuntaria

Este es uno de los mitos más difundidos, pero la verdad es que no es así. De acuerdo al Centro de Psicología Altea, la coprolalia, o uso excesivo de lenguaje obsceno de forma involuntaria, afecta solo al 10% de los que sufren de este síndrome.

2. Pueden controlar sus tics y movimientos

Es cierto que algunos pueden controlar los tics y los movimientos involuntarios, pero no todos pueden hacerlo, o al menos no todo el tiempo. Es cierto que es posible controlar los tics con terapia conductual, pero, nuevamente, no funciona en todos los casos.

3. Es causado por el estrés

Hay quienes piensan que el síndrome de Tourette es causado por el estrés o por haber vivido una infancia con traumas. Si bien el estrés puede producir tics, estos son temporales. El síndrome de Tourette es un trastorno neurológico de origen genético, lo que indica que se puede heredar si los padres lo padecen.

4. Afecta solo durante la infancia

Si bien los tics y los movimientos involuntarios son más frecuentes durante la infancia, esto no quiere decir que sea característico durante esta etapa de la vida. De hecho, aparece en todos los grupos etarios, aunque los tics se reducen, siguen siendo persistentes.

5. Todo el que tiene tics padece el síndrome de Tourette

Los tics pueden producirse por un estado ansioso o por estrés. Sin embargo, estos son pasajeros. Quienes padecen síndrome de Tourette tienen movimientos y tics involuntarios, así como vocalizaciones que realizan sin poder controlarlas.

A pesar de ser un trastorno neurológico, las personas que sufren del síndrome de Tourette tienen la capacidad de vivir una vida normal sin grandes inconvenientes. Esta es una enfermedad que solo se transmite por vía genética, por lo que debemos evitar discriminar o mostrar temor ante quienes lo padecen.

Si crees que tu o algún conocido sufre del síndrome de Tourette, lo mejor será consultar a un especialista para poder tener un diagnóstico acertado.