Dolor, incertidumbre y movilización en la comunidad venezolana de Chicago tras los terremotos en Venezuela

Restaurantes en Chicago han sido convertidos en centros para reunir suministros y se organizan sistemas confiables para recibir donaciones económicas

Voluntarios realizan labores de búsqueda de sobrevivientes de los terremotos en La Guaira, Venezuela.

Voluntarios realizan labores de búsqueda de sobrevivientes de los terremotos en La Guaira, Venezuela. Crédito: EFE

Dos devastadores terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio y han dejado al menos 2,295 personas muertas y decenas de miles desaparecidas, según autoridades venezolanas y estimaciones de Naciones Unidas, mientras venezolanos en Chicago se apresuran a organizar esfuerzos de ayuda de emergencia para los sobrevivientes.

Los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 impactaron la costa norte de Venezuela con segundos de diferencia, destruyendo barrios enteros, dañando infraestructura en múltiples estados y desbordando los sistemas de respuesta de emergencia, ya debilitados tras años de crisis económica.

Al cierre de este artículo, la actualización oficial más reciente indicaba al menos 2,295 personas han muerto, más de 11,200 han resultado heridas y decenas de miles siguen desaparecidas o sin localizar.

Siete estados han sido afectados, pero la mayor concentración de víctimas se encuentra en el estado La Guaira y en la capital de Caracas.

Las condiciones en las zonas afectadas siguen siendo peligrosas. Se han registrado alrededor de 500 réplicas desde los terremotos iniciales, incluyendo un sismo de magnitud 5.2, mientras una onda tropical amenaza con provocar fuertes lluvias en las áreas impactadas.

Miedo e incertidumbre en la diáspora

Para los venezolanos en Chicago, el desastre ha provocado un amplio sentimiento de miedo, dolor e incertidumbre, mientras muchos intentan contactar a sus familiares en medio de daños a la infraestructura y fallas en las comunicaciones.

“Hemos contactado a nuestras familias, y nuestras familias están bien… pero hay mucha gente desaparecida”, dijo a La Raza Dorhec Bambusi, residente venezolana en Chicago. Describió un sentimiento de trauma colectivo que trasciende los hogares individuales y añadió que uno de sus amigos perdió a un familiar en un edificio colapsado, mientras otro aún tiene a su abuela desaparecida.

Añadió que muchas familias viven en la incertidumbre, sin saber si sus seres queridos están con vida o bajo los escombros.

“Uno siente que no puede celebrar ni estar feliz cuando sabe que un amigo ha perdido a un familiar”, dijo Bambusi.

Grupos venezolanos en Chicago coordinan envíos de emergencia

En respuesta, organizaciones lideradas por venezolanos en Chicago han activado campañas de recolección de ayuda de emergencia, en coordinación con restaurantes locales, organizaciones sin fines de lucro y redes internacionales para enviar alimentos, suministros médicos y equipo de emergencia a Venezuela.

Ana Gil García, cofundadora de la Alianza Venezolana de Illinois (www.ilvenalliance.org), dijo a La Raza que restaurantes venezolanos en Chicago han sido convertidos en centros de donación para recolectar alimentos no perecederos, pañales, fórmula para bebés y suministros médicos básicos.

“En este momento, todos sentimos que somos parte de este dolor”, dijo García. “Aunque nuestras familias estén bien, sentimos la responsabilidad de ayudar a quienes no lo están”.

Indicó que el grupo ha coordinado envíos a través de socios en Miami y organizaciones no gubernamentales internacionales, incluyendo All for Venezuela, especializada en la distribución de ayuda médica.

Según García, varios envíos ya han sido despachados y se espera que más palés de suministros salgan en los próximos días.

Cada palé suele contener alrededor de 14 cajas de suministros médicos y de emergencia, incluyendo artículos identificados por organizaciones humanitarias como la Cruz Roja como esenciales en las primeras etapas tras un desastre natural.

Varios vecinos trasladan a un hombre rescatado de entre los escombros de un edificio derrumbado, un día después de dos sismos, el jueves 25 de junio de 2026, en La Guaira, Venezuela. (AP Foto/Pedro Mattey)
Crédito: AP

Organizadores comunitarios señalan que uno de los mayores desafíos es la logística, particularmente los costos de envío y la rapidez con la que los suministros pueden llegar a las regiones afectadas.

“Estamos recolectando los insumos aquí, pero lo que realmente necesitamos es pagar el transporte”, dijo García.

Añadió que las rutas internacionales de envío y los procesos aduaneros pueden retrasar las donaciones físicas. En cambio, ella y otros organizadores están solicitando donaciones monetarias, que permiten a socios en Venezuela comprar y distribuir suministros localmente según las necesidades urgentes.

Luciano Pedota, director ejecutivo interino de la Alianza Venezolana de Illinois, afirmó que la crisis ocurre en un país ya debilitado por años de inestabilidad política y económica.

“Cuando ocurre un terremoto de esta magnitud en un país que ya está en crisis, todo se complica aún más”, dijo Pedota. Añadió que Venezuela tiene una historia de inflación, escasez y deterioro de infraestructura en Venezuela.

Indicó que los esfuerzos de ayuda se centran ahora en coordinar centros de recolección, identificar socios logísticos y asegurar suministros médicos, incluyendo equipo quirúrgico, guantes y elementos básicos hospitalarios.

Las organizaciones de ayuda están canalizando donaciones a través de redes humanitarias establecidas, incluyendo organizaciones internacionales y ONG asociadas, con el fin de garantizar que los envíos lleguen a receptores verificados dentro de Venezuela.

Los organizadores señalan que están trabajando con profesionales médicos y grupos de ayuda dentro del país para identificar necesidades prioritarias y puntos de distribución, incluyendo hospitales y refugios de emergencia.

A pesar de las preocupaciones sobre la transparencia, Pedota afirmó que la coordinación con socios humanitarios establecidos es esencial para asegurar una entrega a gran escala.

El desastre ha generado una respuesta más amplia en las comunidades inmigrantes de Chicago, con voluntarios y donantes de diversos orígenes contribuyendo con suministros y fondos. García dijo que la respuesta refleja la identidad de la ciudad.

“Chicago es la tierra del inmigrante”, afirmó. “Y cuando ocurre una crisis, la gente se une”.

Un niño duerme en la calle ante casas dañadas por los sismos en Catia La Mar, Venezuela, el domingo 28 de junio de 2026. (AP Foto/Pedro Mattey)
Crédito: AP

Cómo ayudar a Venezuela

Las organizaciones venezolanas del área de Chicago están pidiendo a los residentes que contribuyan de tres maneras principales:

  • Donaciones monetarias a redes venezolanas de ayuda verificadas. Visite el sitio www.ilvenalliance.org.
  • Donaciones de suministros en restaurantes participantes y centros de recolección, incluyendo Bien me sabe, Rica Arepa, 11 Degree North, Issa’s y Jibaritos on Harlem.
  • Difusión de información sobre esfuerzos de ayuda verificados y puntos de entrega.

La cobertura editorial de La Raza es posible en parte gracias al apoyo de la iniciativa Press Forward y del Chicago Community Trust.

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