El riesgo de las deportaciones aceleradas, y la percepción de hispanos/latinos sobre su identidad

En el episodio #7 de ‘Voces abiertas con Jesús Del Toro' se habló de inmigración, el Mundial y un estudio sobre la identidad hispana/latina

El nuevo videopodcast 'Voces abiertas con Jesús Del Toro' 007. (La Raza)

El nuevo videopodcast 'Voces abiertas con Jesús Del Toro' 007. (La Raza) Crédito: Impremedia

Un tribunal federal de apelaciones despejó el camino para que la administración Trump reanude las deportaciones expeditas de inmigrantes indocumentados en cualquier parte del país, y no solo cerca de la frontera.

La decisión revocó el bloqueo impuesto por un tribunal de menor instancia y ha generado nuevas preocupaciones entre abogados de inmigración y organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes.

Bajo esta política, los inmigrantes que no puedan demostrar de inmediato que han residido de manera continua en Estados Unidos durante más de dos años pueden ser deportados en aproximadamente dos semanas, sin comparecer ante un juez de inmigración.

Este fue uno de los temas abordados en el más reciente episodio de ‘Voces Abiertas’, el videopodcast informativo de La Raza conducido por Jesús Del Toro, que también analizó los cuartos de final de la Copa Mundial y un nuevo informe del Pew Research Center sobre cómo los hispanos y latinos en Estados Unidos perciben su propia identidad.

Una ley de 1996 reinterpretada

La deportación expedita no es una herramienta legal nueva. El experto en inmigración y analista político Jesús García explicó que el Congreso creó este mecanismo en 1996, permitiendo la deportación de ciertos inmigrantes indocumentados en un plazo aproximado de 14 días si no pueden demostrar que han vivido en Estados Unidos durante más de dos años.

Durante la mayor parte de su existencia, esta política solo se aplicó dentro de un radio de 100 millas de la frontera.

García dijo que su aplicación ha cambiado drásticamente de una administración a otra.

Durante su primer mandato, el presidente Donald Trump intentó ampliar la política a todo el país, pero los tribunales bloquearon esa medida. Posteriormente, el presidente Joe Biden la limitó principalmente a migrantes que acababan de cruzar la frontera y cuya situación estaba vinculada a fechas específicas de ingreso.

La actual administración eliminó el límite geográfico mediante una orden ejecutiva y, según García, la medida ya ha afectado incluso a personas con ciertas protecciones legales, incluidos algunos beneficiarios de DACA.

Organizaciones encabezadas por Make the Road New York demandaron al gobierno y obtuvieron inicialmente una suspensión de alcance nacional. Sin embargo, un tribunal de apelaciones falló a favor de la administración, permitiendo que la política vuelva a aplicarse sin importar el lugar donde una persona sea detenida.

“No hay un tercer personaje que pueda determinar si esa persona realmente no lleva más de dos años viviendo en Estados Unidos”, dijo García. “Toda la evaluación recae en los agentes de ICE. La misma persona que detiene a un inmigrante va a evaluar la evidencia que le pudiera proporcionar ese inmigrante o su superior… y determinará si la persona será procesada o no bajo ese criterio”.

El analista indicó que aún no está claro cuándo volverá a implementarse plenamente la política en todo el país, aunque estima que podría ocurrir en cuestión de semanas.

¿Quiénes corren mayor riesgo?

García citó un estudio del Migration Policy Institute que estima que al menos 620,000 inmigrantes indocumentados, muchos de ellos admitidos mediante programas de parole implementados durante la administración Biden y posteriormente cancelados, podrían ser identificados rápidamente como sujetos a deportación.

Advirtió  también que el mayor riesgo recae sobre personas que llevan años viviendo en Estados Unidos pero que no tienen documentación consigo al momento de ser detenidas. Recomendó portar siempre una identificación oficial cuando sea posible. En Illinois, por ejemplo, una licencia de conducir estatal puede servir como evidencia de residencia continua.

“Eso puede ayudar a detener la deportación de una persona porque se muestra como una evidencia inmediata”, dijo García.

También insistió en que quienes enfrenten un proceso migratorio deben buscar asesoría de abogados con licencia y evitar acudir a notarios públicos que no están autorizados para ejercer la abogacía.

García además alertó sobre una práctica cada vez más frecuente: la deportación de inmigrantes a países distintos de su lugar de origen.

Explicó que la administración busca acuerdos con alrededor de 50 naciones para recibir deportados sin importar su nacionalidad, de los cuales cerca de 28 ya estarían vigentes, muchos de ellos con países africanos sobre los que el Departamento de Estado mantiene advertencias de viaje.

Como ejemplo de posibles violaciones al debido proceso, mencionó el caso de Kilmar Abrego, enviado al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador pese a que su caso seguía bajo revisión judicial.

Análisis de estrellas y controversias del Mundial

El analista deportivo Ricardo López repasó junto a Del Toro los resultados de los cuartos de final. Mbappé llegó a ocho goles en el torneo, igualando hasta ese momento la marca de Lionel Messi.

“Va en camino a ser el mejor futbolista de la historia en copas del mundo”, afirmó López sobre Mbappé.

Respecto a la polémica arbitral que rodeó la victoria de Argentina sobre Egipto, incluida una anotación anulada por el VAR que la federación egipcia impugnó formalmente ante la FIFA, López dijo que no cree en teorías de conspiración, aunque reconoció que los árbitros han mostrado cierta “consideración” hacia Messi y la selección campeona del mundo.

Informe de Pew: la mayoría prefiere identificarse como “hispana”

El episodio concluyó con un análisis de un nuevo informe del Pew Research Center sobre cómo los hispanos y latinos en Estados Unidos definen su identidad. Del Toro destacó varios hallazgos:

El 54% prefiere identificarse como “hispano” en lugar de “latino”, mientras que porcentajes menores dijeron no tener preferencia o favorecieron términos más recientes como “Latinx” o “Latine”.

El 53% se identifica principalmente por su país de origen, como mexicano o mexicanoa,ericano, salvadoreño-estadounidense o cubano-estadounidense, antes que por una etiqueta panétnica.

El 34% afirmó haber sufrido discriminación por parte de personas no hispanas debido a su origen, y el 29% dijo haber sido criticado por hablar español en público.

El 61% señaló que ser hispano es muy o extremadamente importante para su identidad, aunque las opiniones estuvieron divididas sobre si esa identidad les beneficia, les perjudica o no tiene impacto en su vida cotidiana.

Del Toro explicó que, desde un punto de vista, el término “hispano” está vinculado al legado colonial español, mientras que, desde otra perspectiva, “latino” tiene parte de sus raíces en un proyecto político impulsado por Francia durante el siglo XIX, bajo Napoleón III, con el objetivo de contrarrestar la influencia de Estados Unidos en la región.

El informe también encontró diferencias por edad y país de origen.

Las personas de mayor edad y quienes tienen ascendencia mexicana o cubana muestran una mayor preferencia por el término “hispano”, mientras que los encuestados más jóvenes y las personas de origen sudamericano se inclinan más por “latino”.

Del Toro cerró el programa subrayando que las comunidades latinas e hispanas no son un grupo homogéneo, pero comparten elementos comunes como el idioma, la cultura y las tradiciones, aspectos que, dijo, fortalecen su papel dentro de un país construido en gran medida por inmigrantes.

‘Voces abiertas con Jesús Del Toro’ es producido por La Raza con el apoyo del Lenfest Institute for Journalism y está disponible en el canal de YouTube de La Raza y en laraza.com.

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