Chicago recibió reconocimiento nacional por su inclusión de inmigrantes pero persisten los temores por las redadas

La vicealcaldesa para Asuntos de Inmigrantes, Migrantes y Refugiados, Beatriz Ponce de León, explicó a La Raza las políticas pro inmigrantes de la ciudad

La vicealcaldesa para Asuntos de Inmigrantes, Migrantes y Refugiados, Beatriz Ponce de León, con representantes de la organización pro inmigrante Brighton Park Neighborhood Council. (Cortesía Ciudad de Chicago)

La vicealcaldesa para Asuntos de Inmigrantes, Migrantes y Refugiados, Beatriz Ponce de León, con representantes de la organización pro inmigrante Brighton Park Neighborhood Council. (Cortesía Ciudad de Chicago) Crédito: Cortesía

La Ciudad de Chicago conmemora el Mes Nacional de la Herencia Inmigrante con un nuevo reconocimiento nacional por sus esfuerzos para apoyar a las comunidades inmigrantes, mientras muchas familias continúan enfrentando deportaciones e incertidumbre en torno a la aplicación de las leyes migratorias por parte del gobierno federal.

Recientemente, Chicago obtuvo la designación de Ciudad Certificada Acogedora de 4 Estrellas otorgada por Welcoming America, un reconocimiento concedido a gobiernos locales que han implementado políticas y programas enfocados en la inclusión de inmigrantes, el acceso equitativo a los servicios y la participación cívica.

La designación llega meses después de la Operación Midway Blitz, una serie de redadas a gran escala que generó temor y confusión entre muchas comunidades inmigrantes de Chicago. También se produce mientras defensores de los inmigrantes y líderes de la ciudad se preparan para la posibilidad de nuevas acciones federale.

La Raza conversó con la vicealcaldesa para Asuntos de Inmigrantes, Migrantes y Refugiados, Beatriz Ponce de León, sobre las políticas de acogida de la ciudad, su respuesta a las actividades de aplicación de leyes migratorias y los objetivos que espera alcanzar en el futuro.

Esta entrevista ha sido editada por razones de brevedad y claridad.

La evaluación de Certified Welcoming destacó varias iniciativas en toda la ciudad, incluido el acceso al idioma. ¿Qué mejoras específicas ha realizado Chicago en los últimos años?

Ante todo, hemos seguido defendiendo la Ordenanza de Ciudad Acogedora. Ha habido intentos de algunos concejales de revertirla o modificarla, y esta administración la respalda firmemente.

La ordenanza establece que los trabajadores de la ciudad nunca pueden preguntar sobre el estatus migratorio ni utilizarlo para determinar el acceso a programas. Puede inscribir a su hijo en la escuela, registrarse en un programa de parques o solicitar una tarjeta de biblioteca, su estatus migratorio no importa.

También refuerza la Ley Trust de Illinois, que establece que nuestra policía nunca será una extensión de ICE u otras agencias de aplicación de leyes migratorias. Los agentes de la Policía de Chicago no aplicarán leyes migratorias ni cooperarán con ICE, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) u otros agentes federales en actividades de cumplimiento migratorio.

Cuando la ciudad comenzó a recibir autobuses con solicitantes de asilo, tomamos la decisión de ayudarlos en ese proceso. Trabajamos con la ciudad, el condado y el estado para desarrollar una estrategia de reasentamiento. Cubrimos necesidades básicas como refugio, alimentos y atención médica, y ampliamos la capacidad de refugios para toda la ciudad. Durante muchos años, Chicago tuvo alrededor de 3,000 camas de refugio de emergencia. Ahora tenemos más de 6,000.

También trabajamos con las Escuelas Públicas de Chicago, que ampliaron el apoyo a familias inmigrantes y refugiadas, incluyendo asistencia con inscripciones y servicios de acceso lingüístico. Además, proporcionamos orientación a los departamentos de la ciudad sobre qué hacer si ICE u otras agencias migratorias se presentaban en sus instalaciones.

Reconstruimos el sitio web de nuestra oficina, lanzamos una campaña de Conozca Sus Derechos y Preparación Familiar, nos asociamos con organizaciones comunitarias para distribuir información, organizamos talleres y utilizamos pantallas de la CTA, anuncios en aeropuertos y vallas publicitarias para compartir información.

La ciudad también financia el Fondo de Protección Legal, una coalición de organizaciones que combina navegadores comunitarios y abogados de inmigración que ayudan a las personas con solicitudes de asilo y otros asuntos migratorios.

La certificación de Chicago también reconoce el apoyo a la fuerza laboral y al emprendimiento. ¿Qué inversiones ha realizado la ciudad para ayudar a los negocios propiedad de inmigrantes y a los trabajadores inmigrantes, especialmente en vecindarios latinos?

A medida que se implementan nuevas iniciativas, nos aseguramos de que los corredores comerciales inmigrantes estén incluidos y de que las personas tengan acceso a la información, en ocasiones proporcionándola en varios idiomas.

La oficina del alcalde está desarrollando una estrategia de desarrollo de la fuerza laboral, y uno de sus pilares está enfocado en inmigrantes y refugiados. Nos hemos asociado con organizaciones de desarrollo profesional que ayudan a las personas a encontrar empleo, elaborar currículums y conectarse con oportunidades laborales.

No ha habido programas específicamente dirigidos a negocios propiedad de inmigrantes, pero cuando surgen programas disponibles, nos aseguramos de que esos corredores comerciales, cámaras de comercio locales y grupos comunitarios estén incluidos.

También financiamos talleres de Conozca Sus Derechos y Preparación Familiar para pequeñas empresas en varios idiomas. Los ofrecimos en español y chino… para que propietarios y trabajadores pudieran acceder directamente a esa información y apoyo.

Durante la Operación Midway Blitz, muchas familias inmigrantes reportaron temor, confusión e incertidumbre sobre sus derechos. ¿Qué papel desempeñó la Ciudad de Chicago para apoyar a las comunidades afectadas?

Cuando Tom Homan [el zar fronterizo de la Casa Blanca] anunció públicamente a finales de 2024 que habría operativos migratorios en Chicago tan pronto como el presidente asumiera el cargo, tomamos esas declaraciones muy en serio.

Comenzamos a prepararnos desarrollando directrices para todos nuestros programas, creando una campaña informativa, asegurándonos de que la información estuviera disponible en varios idiomas y trabajando con socios comunitarios. Utilizamos recursos digitales de la ciudad para difundir información sobre los derechos de las personas y recordarles que no tenían que abrir sus puertas.

Incluso hubo un momento en que Tom Homan dijo más tarde que se estaban retirando de Chicago porque los habitantes de la ciudad estaban demasiado informados y no abrían sus puertas. Le doy mucho crédito a la ciudad y a nuestros socios porque eso no fue una coincidencia.

Cuando la actividad de ICE se intensificó durante Midway Blitz, desarrollamos protocolos para la oficina del alcalde. Estuvimos presentes en el terreno, no para interferir con la aplicación federal de las leyes, sino para asegurarnos de que las personas afectadas estuvieran conectadas con recursos, entender lo que estaba ocurriendo y coordinar con equipos de respuesta rápida y organizaciones comunitarias.

También vimos que algunas actividades de aplicación migratoria se estaban llevando a cabo en estacionamientos de escuelas y estaciones de policía. El alcalde utilizó su autoridad ejecutiva para emitir órdenes ejecutivas. La primera lanzó la iniciativa Protecting Chicago y estableció que las actividades federales de aplicación migratoria no podían realizarse en propiedades de la ciudad.

Otras órdenes ejecutivas reforzaron la protección del derecho de las personas a protestar o documentar actividades de aplicación migratoria. Otra creó subvenciones para negocios afectados por la aplicación de leyes migratorias y por cambios en SNAP.

Tenemos muy buenas líneas de comunicación con el estado, el condado, las redes de respuesta rápida en toda la ciudad y organizaciones como ICIRR, The Resurrection Project y OCAD.

Cuando ocurren acciones de cumplimiento migratorio, coordinamos esfuerzos, compartimos información y buscamos maneras de conectar a las personas con recursos. Gran parte de nuestra preparación ha consistido en educar al público, actualizar las directrices para trabajadores de la ciudad, proporcionar recursos a través de organizaciones sin fines de lucro y colaborar estrechamente con grupos comunitarios.

La ciudad está siendo reconocida por su inclusión de inmigrantes, pero muchos residentes están preocupados por el aumento de la aplicación de leyes migratorias bajo la administración Trump. ¿Cómo se está preparando Chicago para apoyar a las comunidades inmigrantes si continúan o se amplían las operaciones de gran escala?

Podemos esperar que algo vuelva a ocurrir. El Congreso aprobó más fondos para la aplicación de leyes migratorias y no sabemos exactamente cómo serán las futuras operaciones.

Seguimos preparándonos mediante la educación pública, la actualización de directrices para trabajadores de la ciudad, la provisión de recursos y la colaboración con organizaciones sin fines de lucro y redes de respuesta rápida.

El gobierno federal tiene más autoridad que nosotros en estos casos, pero hemos utilizado órdenes ejecutivas y litigios. Cuando el gobierno federal impugnó nuestra Ordenanza de Ciudad Acogedora, presentamos una demanda y ganamos. Seguiremos recurriendo a los tribunales, denunciando injusticias y defendiendo el debido proceso.

A medida que más familias enfrentan separaciones y detenciones, estamos viendo pérdida de empleos, inestabilidad de vivienda y trauma. Las escuelas también están observando los efectos de ese trauma.

Este es un momento de transición. Surgirán nuevas necesidades relacionadas con la salud mental, la atención médica, los alimentos, la vivienda y la estabilidad. La ciudad tendrá que trabajar junto con el condado, el estado, organizaciones filantrópicas y grupos comunitarios porque esto no es únicamente un asunto del gobierno municipal.

Usted mencionó el objetivo de alcanzar eventualmente una designación de 5 Estrellas. ¿Qué mejoras o iniciativas serían necesarias para llegar a ese nivel?

Obtuvimos la designación de 4 Estrellas gracias a nuestras políticas, nuestra respuesta al exceso de autoridad federal y la variedad de programas que existen en toda la ciudad.

Un ejemplo es City Colleges of Chicago, que cuenta con un equipo dedicado a apoyar a estudiantes inmigrantes, especialmente indocumentados, para ayudarlos a permanecer en la escuela, pagar la matrícula y acceder a recursos.

El área donde veo la mayor oportunidad de crecimiento es el acceso al idioma, o la justicia lingüística, como nos gusta llamarla ahora.

Se trata de garantizar que el idioma no sea una barrera para acceder a los servicios de la ciudad o participar plenamente en la vida comunitaria. Chicago, el Condado de Cook e Illinois tienen ordenanzas de acceso lingüístico, pero nadie cumple plenamente con ellas y todos han tenido dificultades para implementarlas.

Nuestro objetivo es lograr el cumplimiento total e ir más allá para que el idioma nunca sea un obstáculo para la participación o el éxito.

La segunda área consiste en crear estructuras dentro de cada departamento y agencia para que los inmigrantes y refugiados sean incluidos de manera constante cuando se desarrollen nuevos programas, políticas o subvenciones.

Chicago suele describirse como una ciudad acogedora, pero las políticas federales de inmigración pueden crear desafíos a nivel local. Mirando hacia el futuro, ¿cómo sería una Chicago verdaderamente acogedora en un contexto de mayor aplicación de leyes migratorias e incertidumbre?

Somos muy afortunados de vivir en la ciudad de Chicago.

Para las familias inmigrantes y refugiadas, Chicago, el Condado de Cook e Illinois son excelentes lugares para estar porque los tres niveles de gobierno han demostrado su compromiso con ser acogedores y defender los derechos de los inmigrantes.

Al final del día, cuando los inmigrantes y refugiados se integran a las comunidades, todos ganan. Forman parte de la fuerza laboral, cubren vacantes laborales, son emprendedores, traen nuevos alimentos y productos, cuidan a nuestros hijos y adultos mayores, y trabajan en la hospitalidad, la atención médica y muchas otras industrias.

Cuando pueden participar plenamente en la vida económica de nuestra ciudad, es una victoria para nuestra prosperidad compartida.

La cobertura editorial de La Raza es posible en parte gracias al apoyo de la iniciativa Press Forward y del Chicago Community Trust.

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